Hay Equipo nació cuando Jorge y Roxana decidieron empezar juntos dos caminos al mismo tiempo: formar una familia y construir un proyecto propio.
No había grandes estructuras ni un plan para conquistar mercados. Había ganas, trabajo, incertidumbre y la decisión de intentarlo.
Con el tiempo, aquel pequeño proyecto se convirtió en mucho más.

Hay proyectos que se entienden mejor cuando uno mira a las personas que estuvieron desde el primer día.
Detrás de cada decisión, cada cambio y cada nuevo paso hubo personas aprendiendo sobre la marcha, trabajando y empujando juntas.


En 2009 Hay Equipo atravesaba uno de esos momentos en los que continuar ya era un desafío.
Mudarnos a la avenida principal fue una última apuesta para darle al proyecto la posibilidad de seguir. El cambio nos dio mayor visibilidad, acercó nuevos clientes y también proveedores que, con el tiempo, serían importantes para nuestro crecimiento.
Aquella mudanza terminó convirtiéndose en un punto de inflexión.



Cuatro años después, el local de Alvear volvió a cambiar.
La ampliación de 2013 fue una señal concreta de algo que unos años antes había sido solamente una apuesta: el proyecto estaba creciendo.
Más espacio, más movimiento y nuevos desafíos. Cada paso se construía sobre el anterior.



En 2014 llegamos a Catriel. Y no fue una ciudad elegida al azar.
General Alvear y Catriel están unidas por muchas historias. Durante años, muchas personas de Alvear encontraron allí nuevas oportunidades y siguieron manteniendo un vínculo fuerte con su lugar de origen.
Cuando abrimos en Catriel, más que ir a buscar un mercado nuevo, estábamos siguiendo a nuestra gente.

En 2018 volvimos a dar pasos importantes en las dos ciudades. En General Alvear nos mudamos a un local más grande sobre la avenida principal. Y en Catriel también comenzó una nueva etapa, con una ubicación que acompañaba el crecimiento que veníamos construyendo.




No solamente porque nació dentro de una familia. También porque con los años se fue construyendo junto a colaboradores, proveedores y clientes que forman parte de nuestra historia.
Queremos que cuando alguien entra a uno de nuestros locales —o compra desde cualquier lugar— sienta que del otro lado hay personas. Personas que escuchan, buscan soluciones y hacen todo lo posible para que las cosas salgan bien.
Para nosotros, la relación con un cliente no termina cuando sale del local con una bolsa o cuando recibe una compra en su casa.
Los cambios, una garantía o cualquier inconveniente son justamente los momentos en los que más importa estar.
Porque la confianza no se demuestra solamente cuando todo sale bien. También se construye en la manera en que respondemos cuando aparece un problema.
Cambiaron los locales, los productos, la manera de comprar y también nosotros.
Siempre buscamos evolucionar: mejorar los espacios, incorporar nuevas propuestas, trabajar con buenos proveedores y ofrecer productos que combinen calidad con un precio justo.
Pero hay cosas que queremos conservar siempre: la calidez, la confianza, la honestidad, el respeto y las ganas de mejorar.


La idea de llegar a Rincón de los Sauces estuvo presente durante mucho tiempo. Hubo etapas en las que el contexto obligó a esperar y a cambiar prioridades, pero el proyecto nunca desapareció.
En 2024 finalmente abrimos nuestras puertas allí.
Para nosotros, Rincón representa algo muy simple: después de tantos años, todavía tenemos ganas de hacer cosas nuevas.


Esta web no busca reemplazar lo que somos. Busca llevarlo un poco más lejos.
Queremos que una persona que compra desde otra ciudad pueda sentir la misma confianza, el mismo cuidado y la misma atención que alguien que entra a cualquiera de nuestros locales.
Porque incluso detrás de una pantalla seguimos siendo personas trabajando, aprendiendo y dando todo para que las cosas salgan bien.
Hoy queremos seguir creciendo, consolidarnos como una referencia regional y llegar cada vez más lejos también a través de nuestra tienda online.
Hay Equipo no es solo un nombre.
Es una forma de hacer las cosas.
